¿Dónde irán lo sueños cuando no se cumplen? Porque a algún sitio tienen que ir…
Aunque creo que al final, los sueños no son más que una excusa, pero una excusa muy gorda. Una excusa para poder vivir. Por eso, a veces, también se convierten en la mirada nostálgica de aquello que nunca fuimos. Qué putada, asumir que nunca serás lo que siempre deseaste. Ni esperarlo siquiera.
Deseo, deseo, deseo…Quiero con todas mis fuerzas ser feliz.
Y con eso hacer un poquito felices a lo que me rodean.
Al sur de la frontera, al oeste del Sol. Haruki Murakami.
- ¿Qué haces?
- Me voy.
- ¿Te vas? ¿Adónde? ¿A qué?
- No, no es eso.
- ¿Entonces? No te vayas.
- ¿En serio no quieres que me vaya?
- No te vayas, por favor.
Y morirme contigo si te matas.
Y matarme contigo si te mueres.
Porque el amor cuando no muere, mata.
Porque amores que matan nunca mueren.
" Cuando escribí estas canciones como si fuera Reira, pensé que ella escribiría una canción que ayude a todos, que los inspire, anime, apoye cada vez que la escuchen. Al mismo tiempo, ella es una persona que está perdida y se siente sola, por lo que sus canciones, de alguna manera le ayudan a desahogarse. Así que hice que ella cantara sus canciones llenas de esperanza, amabilidad, calidez y también fuerza, para que se las cantara a los demás, pero sobretodo, para que se las cantara a ella misma." Olivia Lufkin
¿Puedes sentirlo? ¿Lo sientes ahora? Como si te ahogaras en una ola.
No nos cabía en la cabeza aquel vacío que podía sentir un ser capaz de segarse las venas de las muñecas, aquel vacío y aquella calma tan grandes. Teníamos que embadurnarnos la boca con sus últimas huellas, las marcas de barro en el suelo, las maletas apartadas de un puntapié, teníamos que respirar una y otra vez el aire de las habitaciones donde se habían matado. A fin de cuentas, daba igual la edad que tuviesen, el que fueran tan jóvenes, lo único que importaba era que las habíamos amado y que no nos habían oído cuando las llamábamos, que seguían sin oírnos ahora, aquí arriba, en la casa del árbol, con nuestro escaso cabello y nuestra barriga, llamándolas para que salgan de aquellas habitaciones donde se habían quedado solas para siempre, solas en su suicido, más profundo que la muerte, y en las que ya nunca encontraremos las piezas que podrían servir para volver a unirlas.
Las vírgenes suicidas, Jeffrey Eugenides.
18 semanas sin actualizar. Notengoperdóndedios. Pero el vuestro sí, ¿verdad? Es culpa del estrés del curso. Pero ya es vacaciones. Y hay sol y playa y piscina. Mientras yo estoy en casa sin hacer nada.No hay mucho que decir. Me he cortado el pelo. Tengo un vestido verde. Quiero un gato. Y esas cosas que pasan. O que no pasan.
Pensando que tienes lo que te mereces. Sonríes educadamente, pero te escondes. Porque eres una cobarde, porque no eres capaz de mirarle a la cara. Te preguntas de dónde sacaste tanta imaginación. Y lloras rabiosamente, porque en el fondo, no sabes llorar de otra manera. Eres orgullosa y no soportas que te vean llorar, ni siquiera soportas verte llorar a ti misma. Por esa razón mientras las lágrimas caes te llenas de frustración. Porque quieres llorar, necesitas llorar. Piensas que llorando las lágrimas arrastraran todo lo que te come por dentro, que el dolor será un poco menos doloroso una vez hallas acabado de llorar. Y haces como si no pasara nada. Revisas los apuntes, escribes o sigues escuchando la canción, ignorando que el papel empieza a teñirse de manchitas diminutas, pequeñas gotitas saladas. Sabes que pasará, porque siempre pasa. Intentas no pensar en ello, intentas no pensar en nada. Pero sabes que el dolor es peor cuando piensas en nada. Pero te sorprende el darte cuenta de que te duele más de lo que pensabas que dolería. Y te sorprendes mirando por la ventana. Porque siempre presumías de ser fuerte, con esa coraza de “a mí no me afecta nada”. Presumías de saber enseñar a volar a las gaviotas, de ser capaz de acercar las estrellas, aunque no se movieran. Pero llegabas hasta ellas. De que tu amor se caía al suelo, pero no se quejaba demasiado. De ser feliz, de ser capaz de reescribir esos momentos que no te gustaban, para que al convertirse en recuerdos dolieran menos. De creer que todo era como en los cuentos infantiles, de ser todavía una niña pequeña. Y ahora, estás ahí plantada. Miras por la ventana buscando gaviotas a las que admirar. No remontas el vuelo, porque te atan cadenas de “y si hubiera…” al suelo. Te resignas a dibujas las estrellas en el suelo, porque tienes miedo a reconocer que ya no eres capaz de llegar a ellas. Piensas que Peter Pan se olvidó de Wendy. Y también de Campanilla. Y pintas estrellas rotas en el suelo. Evitas las miradas y las sonrisas. Tiemblas con la idea de enfrentarte a un día claro. Ya nada es tan sencillo. Y es que nadie te ha explicado que no existe explicación. Y en conclusión, señores, el poema no nace del esfuerzo de hablar solo. Es la necesidad de estar hablándole a una silla vacía. Hubieras estado toda la noche despierta, contándole lo que sentías. Pero tenías miedo. Por tu maldita cobardía. Por tu miedo a perder lo que, al fin y al cabo, has terminado perdiendo igualmente. Porque jugabas con castillos de arena y papiroflexia. Realidades virtuales extremadamente débiles. Y así acabaste. No querías verle salir de tu vida. Un poco tarde.
Y luego sonreír, con indulgencia, con cariño, quizá, y sólo quizá, sonreía con ese amor que no se dice hasta que duele llevarlo dentro. Sonreír al fin y al cabo, porque seguimos vivas. Porque estamos hechas papilla, porque hemos tocado fondo. Porque dibujamos las estrellas en el suelo, para que sigan cerca de nosotras ahora que nos hemos cansado de volar. Pero estamos vivas. Y tenemos corazón de equilibrista. Porque febrero está hecho girones y enero tachado en el calendario. Pero hay un gato en la ventana que promete un marzo mejor. Tachamos con crucecitas los malos días, pensando en viajes. Viajes con avión con los que cercaremos las nubes. Pensando en tiempos mejores, en los que nos acercaremos a compartir silencios.
" Así fue como logré salvarme y también como descubrí que ya no era un ser sagrado. No era más que un maldito gato nego, un condenado gato ladrón. Sin embargo, aquellos hombres no eran diferentes de los que había conocido en el valle del Nilo: poseían una cabeza, dos ojos, dos manos y dos piernas sobre las que se mantenían a duras penas. En resumen, eran los mismos desiquilibrados."
(Siete veces gato, Domenica Luciani)
Hay cosas que te escribo en cartas, para no decirlas.
Hay cosas que escribo en canciones, para repetirlas.
Como una de esas cartas urgentes que llegan cuando ya no hay nadie. Como la soledad ahogada entre recuerdos. Como la melancolía dándose plamadas en la espalda. Como los borrachos de esperanza o los adictos a los tratamientos de vientos (para cuando quieres volar). Como un corazón que recuerda haber sido tu medio latido. Como la certeza de que no sueñas conmigo. Como la luna jura que fue tu cuarto creciente. Como la pregunta que siempre da interrogación. Como me enseñaste a querer los gatos. Comos esas cosas tan mías, que no son de nadie. Como una crisis de mediocridad. Como todas esas cosas que narran los libros que no has leído.
Dreams to dream
In the dark of the night
When the world goes wrong
I can still make it right
I can see so far in my dreams
I'll follow my dreams
Until they come true
Come with me
You will see what I mean
There's a world inside
No one else ever sees
You will go so far in my dreams
Somewhere in my dreams
Your dreams will come true
There is a star
Waiting to guide us
Shining inside us
When we close our eyes
Don't let go
If you stay close to me
In my dreams tonight
You will see what I see
Dreams to dream
As near as can be
Inside you and me
They always come true
—¿Crees en el amor?
—El amor... creo en el amor por encima de todo. El amor es como el oxígeno. El amor nos eleva a nuestra esencia. Todo lo que necesitas es amor.
—A nosotros no nos engañas, somos la voz de los hijos de la revolución. ¡No se nos puede callar!
Es el triunfo de todos los sueños, sueños que llevan gorra y que la agitan para no volver...
- Mariposita, mariposita, do you know where is my casita?
- Yes i know, buy i can't move my alitas, you know?
PRODUCCIONES THE CRAZY CHERRY.
PORQUE CERECITA LO VALE XD
